me desgañité cantando,
y no sabría decírtelo
si te miro a la cara.
De tu inspiración cuántos versos
habré compuesto,
y a los ojos no me brotan
las palabras ..
Cuántas veces el corazón,
decidido se ha propuesto,
y el labio cobarde
a su turno lo calla.
Atrévete a palparlo
y percibe,
cómo late casi a partirse,
Si entre melodías
mi voz se desviste.
Un conexo de todo
que sólo se entrega
a la canción, al poema,
y al cuerpo en que desenfrena.
El idioma de un alma
que quiere explicarse,
y expresarse no puede
de otra manera.
Diciembre 2013, Sevilla.
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