miércoles, 30 de abril de 2014

Up and Down Around thi World ...

Ella abre los ojos aferrándose aun por breves instantes a la libertad que le evocan sus sueños.
Automáticamente abre el cajón de los miedos y se cuelga uno; en tonos pasados, atado bien con un nudo presente y poco ceñido a la altura del futuro. Al levantarse se peinará de duda y perfilará sus ojos de indecisión.
Nadie la enseñó a razonar consigo misma, creció casi sin percatarse de su existencia terrenal, dedicada a la contemplación y a  evadirse de la realidad, ahora mantenerse en ella pesa como caminar con zapatos de acero por superficies imantadas. Los pies dolían en el suelo y su cabeza volaba hacia las estrellas. 
A cada paso que da, ha de exigirse volver a la Tierra, e incapaz de hacerse caso se da un tirón mental de orejas.
Le pesa ser su propia madre sin haber aprendido a ser hija, sin saber si perdonarse o castigarse, si deleitarse o exigirse, si valorarse o potenciarse...
Cual de entre las infinitas reflexiones planteables es la idónea aquí y ahora. Como dice la canción si eliges no decidir igualmente estás tomando una decisión, qué encerrona del destino.
El problema de a quien nunca se le permitió tener voz, es que al verse a solas se oye con las voces de todos los demás y ante todas ellas se excusa y se rebela.
Por suerte algunas voces más tardías son de carácter  positivas, haciéndole a veces brillar magia en sus los ojos y desnudar la sonrisa, pero al comprenderlas a todas extintas en la lejanía, pasan a ser más kilos de acero, dificultando más aun eso de caminar por el suelo.
Apoya los brazos y cabeza sobre la arena pretendiendo un triángulo, intentando alzar los pies por el aire,  y no sentir más su pesadez y dando un fuerte impulso imagina que ha vuelto al mundo del revés… que instante tan sublime girarse en el aire como si la gravedad no exitiese,  qué impacto al caer y sentirse de nuevo cada ápice de su cuerpo como si existiera otra vez.
Desde luego era más acertado  que el haberse enfundado en aquellos guantes de boxeo y romperse el tabique nasal por un mes… 
Qué ironía que los golpes fueran el inicial motivo de evadirse y ahora servían para atraerla a la realidad.
Pero y qué fue del deseo,  aquel placer tan sano que hacía desbordar la serotonina y enfocar la atención,  aquella fuerza rozando a divina que hacía por sus venas recorrer la arenalina y acelerar el corazón.
Quedaron resquicios deperdigados en imágenes que naufragan en la noche de sueño en sueño,  que amaecen entre las sábanas fingiendo ser recuerdos…
Quizás si consigue permanecer el tiempo suficiente sujetando la tierra con las manos y los pies hacia el cielo logre de verdad volcar el universo, tornar la tortilla a su gusto, pero en su búsqueda eterna y su siempre seguir intentando, déjala liberarse un momento, deja que siga soñando ...
Cause all i ever had ... (8) // Benalmádena 2014





domingo, 6 de abril de 2014

Secretos tras puertas cerradas ...


  Si el paraíso no se funde en tus labios,
si no llama la piel al roce,
si una mirada no enciende otra mirada...
 Podré amar entonces tus palabras,
podré apreciar un abrazo
podré estrecharte entre los míos.


   Pero no podré saciar
el agonizante delirio.
 Aunque susurres paz
tan dulcemente en mis oídos ...

  Hay algo más que necesito
y no se si alcanzaría a nombrarlo,
a sostenerlo entre mis manos
  o si es quizá un ideal intangible,
tan solo parte de un engaño.

   Pero quién pudiera resistirse
al placer de siquiera intentarlo.

  Y erré al decir que no aspiro a quemarme,
lo comprendí junto al mar
 rogando un rayo de Sol.

  Al recordar que en las noches de más frío
calentarte no puede otro cuerpo
sino el placer de encenderlo
hasta prenderos de pasión.


   Y aunque estas reflexiones rayen la locura,
quien conoce a un lobo
que no se ausente de la manada
por cantarle a su inalcanzable Luna.

  Y consumirse consumando
sea quizás parte del error,
pero que falta tan deliciosa
y que dispuesta a equivocarme yo ...

  A perderme sola en el infierno
con tal de llegar a sus adentros.

  Y quizás me arrepienta mañana,
al reencontrarme con los escombros de mi desolación
Y vuelva a implorar que este alma incompleta
se alivie al candor de la humilde atención.

  Mas quien roza el cielo
con la punta de los dedos,
prefiere vivir de puntillas
esperando de nuevo la ocasión,

  A entrar en razón
y contentarse con la Tierra
aun sabiendo que a esta se aferra,
y que de ella brotan seguridad y amor.

   Y rechazarla por una quimera,
por una incógnita con dimensiones de estrella,

por que estalle otra vez en mi pecho un Big Bang,
por resurgir del arder...

Porque sólo enloqueciendo
se llega a desenloquecer ...

Abril 2014, Benalmádena.