por los límites del tiempo,
las barreras de este Universo,
una a una las quiero ir rompiendo.
Si intentas resquebrajarme,
soy dura como el hierro,
pero vivo de pequeños instantes
ante futuros inciertos.
Y si el instante está vacío,
irremediablemente me quiebro,
y es por eso que no descanso,
para no sentir lo yerto.
Mi alma un saco insaciable
que de intensas experiencias lleno.
Demos un paseo,
camino de una conversación infinita,
y es todo cuanto quiero.
Quizás así sanen las heridas,
y pueda resurgir el deseo.
Cuando no haya techo que me cobije
y los huesos se me vayan helando,
seré feliz si en el paseo de la Vida,
hay alguien que camina a mi lado.
Enero 2014, Madrid
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