en esta noche que torna oscura,
y que altas se ven las estrellas,
yo las conozco, la recuerdo, la nombro ...
Y no ansío ya alcanzarlas, no aspiro a quemarme,
pero como quisiera,
bajo amparo humano
extasiarme a contemplaros.
Y en esta ruta verde,
que de verde humo contamino,
descubrí a la discreta primavera, Fligio della Luna ... (8)
que sin avisar conquista con sigilo,
los terrenos desolados,
los corazones vacíos,
agravando este deseo
de querer colmar el mío.
Y en los colores que ya asoman,
y el cantar de los pajarillos,
que a tu presencia luna mía
permanecen escondidos.
Te privan de su deleite,
o quizás no,
quizá eres tú la que se esconde
durante el día tras el sol.
Y no eres tú acaso,
la que la cara ocultas
para lucirte radiante,
para insaciar la locura ..
He aquí un lobo,
solitario y sin ferias,
que aúlla versos ahumados
al verte salir llena.
Que al verterse en el papel
y derramarse entre hojas secas,
se ha fundido con su mundo
sin que ningún ser humano lo sepa.
Intenta devolver el guiño a todas la estrellas,
transcribiendo aullidos en versos
por si hubiera quien los entienda.
Marzo 2014, Madrid


